Paseo por San Sebastián, ciudad amable y acogedora, con una gastronomía de reconocido prestigio internacional y en la que puedo disfrutar de un entorno bellísimo, sin duda, único

Comienzo mi ruta en la playa de Zurriola. Este espacio abierto a la ciudad es un sitio privilegiado, no solo por el incomparable entorno, sino por tratarse de uno de los mejores espacios donde se puede practicar surf en el Cantábrico. Aunque en la península esta práctica es algo que suele asociarse a las playas del sur, es sorprendente la cantidad de gente de todas las edades que pasan la mañana esperando olas para cabalgar sobre ellas.

Playa de Zurriola. Foto: Jorge Luis Fernández
Playa de Zurriola. Foto: Jorge Luis Fernández
Playa de Zurriola. Foto: Jorge Luis Fernández
Paseo por San Sebastián. Foto: Jorge Luis Fernández

Sin moverme de la playa, de frente a la ciudad nueva, mi vista y objetivo se dirige a la estatua del Sagrado Corazón del Cristo de La Mota que custodia la ciudad desde los más alto del Monte Urgull. Allí se erige, casi tocando el cielo, este icono del paisaje urbano de la ciudad formado por una base piramidal de 16 m de altura, sobre la que se apoya la imagen de hormigón del Sagrado Corazón de Jesús de 12,5 m.

Monumento al Sagrado Corazón de Jesús. Foto: Jorge Luis Fernández

Después de disfrutar de la brisa marina es hora de coger fuerzas. Para ello me dirijo a la calle Fermín Calbetón. ‘La Fermín’ es ese símbolo del que todos los donostiarras se sienten orgullosos; la calle que todo el mundo ha intentado recorrer pidiendo un zurito en cada bar y nadie ha conseguido terminar.

Casco Viejo de San Sebastián. Foto: Jorge Luis Fernández

En pleno Casco Viejo de Donostia, entre la Iglesia de Santa María y el Museo de San Telmo, flanqueada por un laberinto de vías estrechas cubiertas de aleros centenarios, encuentro esta calle que ofrece un paisaje urbano perfecto para salir de potes, practicar el txikiteo a base de cerveza o txakolí y recorrer de pintxo en pintxo las largas barras en la que dos manos se te hacen poco y la comida nunca se acaba.

Casco Viejo de San Sebastián. Foto: Jorge Luis Fernández

Con un buen marianito y la barriga llena, llego al que es sin duda el emblema de la ciudad: la playa de La Concha. En este paraje, miles de veces inmortalizado, disfruto de su maravilloso paseo marítimo y emprendo un increíble recorrido que finaliza en la playa de Ondarreta.

Playa de Ondarreta. Foto: Jorge Luis Fernández
Playa de la Concha. Foto: Jorge Luis Fernández
Paseo por San Sebastián. Foto: Jorge Luis Fernández

De ahí al funicular que, con más de 100 años de historia, me llevará a lo más alto del Monte Igeldo para finalizar mi visita a esta ciudad soñada con una espectacular vista de toda la Bahía.

Funicular. Foto: Jorge Luis Fernández
Vista de la Bahía. Foto: Jorge Luis Fernández

Carretera y fotos nos lleva, en un recorrido cámara en mano, a los paisajes y ciudades más bellos de la península; un recorrido en el que cualquier rincón cobra vida propia a través del objetivo de la cámara.
Un blog de Jorge Luis Fernández.


 

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